HÉCTOR ALVAREZ CASTILLO

       

UNA PALABRA

        
Una palabra es la confesión
Más humana y entrañable,
La entrega única,
El olvido de las miserias,
Una confesión es una palabra desnuda
Dicha por la boca de quien nos ama.
            
Demasiado paz habrá entre nosotros,
Pero no la buscaremos.
             
Una confesión es la íntima palabra
Que se adueña de las horas, del pasado y de la vida.
Somos esa palabra en un instante,
Y a poco desvanecemos.
            
Una confesión es una íntima palabra
Que se entrega como ofrenda
En el fervor de la noche.
Demasiada paz habrá entre nosotros,
Pero no la buscaremos.

                                                             

CONOCIMIENTO

            

A Alejandro Vigo

                       
Es un día de llovizna y niebla
En la Sajonia.
Un estudioso busca resolver
El enigma de las cosas,
Pero la llovizna continúa
Gris sobre los techos.
Todo es vana manifestación
Y el ser huye ante los ojos,
Sólo está la fugaz apariencia
Que hace del mundo
Algo difuso,
De Dios la lejanía
Y del alma otro misterio.
           
Las mortales palabras
En las que aprende el secreto,
También parten con él.
         
Ya viejo, la llovizna se ha sucedido,
Y en la Sajonia
El mundo es el mismo
Tiemblan las ancianas manos,
Tanta sabiduría ha vuelto la quietud.

    

MIRA ESE LUGAR
          
Mira ese lugar:
¡Cuánto abrigo
Ofrece a las almas!
       
Alrededor de la mesa
Reinaba la felicidad
Y por la casa
Iban de la mano
Los cuerpos.
        
Mira ese lugar:
¡Cuánto abrigo
Ofrece a las almas!

                        

VIDAS GRISES

            
Nunca necesites de los hombres
Que el tiempo desprecia,
Viven un oscuro presente
De dejadez y de llanto.
Seres abandonados
A la suerte del fuego,
Ceniza que arde
Del primer día
                 Hasta la muerte.